QUÉ MALOS SOMOS CON NOSOTROS
Se dice, busca y exigen que primero es la vida y nuestra salud, pero sin embargo, peor con más fuerza nos vamos matando a diario y cada instante, así nos corremos e impensadamente dejamos de atendernos, solo estamos maltratándonos, torturándonos, diciendo: qué mierda, tú vida qué, total a ti ni a ustedes los va a hacer, será a mí y eso no debe importarlos, peor aún interesarlos, que tal lengua miserable.
¡Pobre vida! Cada día mañana tarde y noche, solo se va a tener y autososteniéndose con el aire, vientos, polvo, pan, agua, azúcar, harinas, almidón, un poco y mucho arroz, viviendo al azar, entre veganos naturistas, vegetarianos, carnívoros y salvajes .
Así caminamos y corremos, como cual polvos caminantes, hecho en tan solo locos instantes, a malas y buenas, muchos por todo sitio y lugar, nos encontramos viéndonos, ya sean de puro ojo, orejas, flacos, delgaditos, o también obesos y panzones (as) todo jodidos, pero dice bien contentos, ya bien raquíticos, empujados por los vientos, huesos y pellejos, pieles caminantes, pura columna, cabeza y panza caminante.
¡Pobre cuerpo !, esqueletos vivientes, huesos palpitantes, con pieles resecadas, así estamos llenos de basuras, cual tachos cargados de chatarras, pudriéndonos por dentro y por fuera, donde está la vida grita en tu cuerpo y tú sordo (a) nunca lo escuchas , tomamos cosas tóxicas, aguas de todo tipo de colores, vamos respirando óxidos, olores, y gases, monóxidos y humos.
Qué tal irresponsabilidad y encima dicen, ¡no jodan! dime ¿qué viene? O mejor dicho solo tragas y deglutes y devoras, ganándole hasta al más lindo animal, sin pensar, mírate, procura observarte, andamos con nuestra piel blanqueada, despintada, todo amarillentas, o también media negreada, quemadas, dizque bronceadas, por falta de vitaminas , casi sin calcio ni proteínas, así se van dando pena, y tristeza, penando por las calles en silencio y / o haciendo bullas, tan solo quejándose por los páramos, como para que nadie los escuche.
Está pidiendo auxilio, sos, medita y reflexiona si aún crees pensar, de qué valen tus tantos años de estudio, lecturas, preparación, estudios, o el que muchos se digan, generación de genios, dados muy inteligentes, pero no saben ni pueden escuchar ni escuchar a nada, peor a tu propio cuerpo, que va reclamándote atención y cuidados, por muy mala y pésima formación, si falta de amor, cultura y educación.
Qué hipocresía la nuestra,
si la tuya y mía, nos pavoneamos elevando nuestros egos, hasta el cielo, cuál
ciegos ignorantes, sordos e insensibles, jamás supiste observar a tu pobre
cuerpo, frente a frente, sí calato, bien desnudo, porque siempre tuviste
vergüenza, y vives llenos de estúpidos complejos, y tic, encima van afirmando,
¡qué me interesa, ni importa ya! total si en cualquier momento ya estiramos la
pata, aunque sin plata y otros imbéciles gasten por nosotros, tanta huevada y
exigencia, ¿para qué? qué malos somos realmente con nosotros mismos.
La verdad no alcanzan estas
mis líneas para poder describirnos, o calificarnos, Ángeles caídos, sin mente
ni pensamiento, peor aun sin autocritica, con cero autoestima, exigiendo los
valoren, tapados y cubiertos con trapos de oro y /o pobres andrajos y piltrafas
de ropa dizque a la moda, llenos de marca.
Comments
Post a Comment